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¡Acabemos con el rancho mental!
Fecha: 09/06/09
Efraín Colmenares Fuentes
TazónCreativo
San Juan de los Morros (Guárico) Tantas cosas que podemos disfrutar de nuestra ciudad, buena vegetación, lugares exquisitos para comer, tomar, calles verdaderamente arregladas (gracias a quien corresponda), pero una mente un poquito destructora -y no me refiero a destruir a la vecina o a tu peor enemigo- pues día a día me da tristeza pasar por todas esas calles y ver unos cuantos vasos de plástico en el asfalto, unas botellas de vidrio arrumadas en una esquina, bolsas con desechos sólidos en las aceras, en fin, un sin fin de porquerías lanzadas por sus homónimos en las calles.
Del mismo modo, me enciende un instinto animal y asesino al ver personas que lanzan desechos desde los vehículos, hace algunos días, una señora que iba a mi lado, en el autobús desde el terminal, lo iba a hacer, de inmediato le dije que me lo diera y lo metí en mi bolsillo, le dije que un papel de Pepito no era biodegradable y –como era de esperar- no me entendió, tampoco le pude explicar porque ya me iba a bajar.
Por lo antes expuesto, me preocupa que mucha gente no sepa que rayos es cuando algo es o no es BIODEGRADABLE (La facultad de algunos materiales de reintegrarse a la tierra por acción de la naturaleza es lo que se llama biodegrabilidad), entonces, ¿qué me hace pensar? Que tanto entes correspondientes, como ciudadanía en general, tienen (aunque de verdad suene trillado) que poner de poner de su parte, porque tenemos que acabar con el rancho mental de la gente y desde ese punto podremos disfrutar de ciudades limpias y naturalezas exquisitas. Recuerda EL QUE LANZA PORQUERÍA EN LA CALLE ES AUTOMÁTICAMENTE UNA GRANDÍSIMA PORQUERÍA.
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