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Muere la Reina del Bolero, Olga Guillot

Olga Guillot, la primera cantante latinoamericana que logró presentarse en el emblemático Carnegie Hall de Nueva York, falleció el lunes. Tenía 86 años.

La legendaria intérprete cubana murió en el hospital Mount Sinai de Miami Beach a causa de un infarto, confirmó a la AP la oficina del médico forense del condado Miami-Dade.

"Hoy el mundo de la música ha perdido una de sus más grandes leyendas. Olga Guillot fue una pionera y visionaria en su arte. Su voz extraordinaria popularizó el bolero cubano alrededor del mundo", expresó el alcalde del condado Miami-Dade, Carlos Alvarez. "Fui muy afortunado por honrar a la Sra. Guillot con un premio por sus contribuciones a las artes en 2008 ... Aunque la Sra. Guillot se ha ido, su música vivirá para siempre".

"Para muchas boleristas, ella era la imagen de lo que queríamos ser. Todos queríamos imitarla. Era nuestra referencia como artista", dijo  Vicky Roig, bolerista. "Era una mujer muy simple, muy cálida con todo el que conocía".

Nacida el 9 de octubre de 1923 en Santiago de Cuba, Guillot fue la primera en grabar canciones que hoy son clásicos, como "Tú me acostumbraste" y "Sabor a mí".

Obtuvo 14 discos de oro y 10 de platino en una época en que "había que ganárselos de verdad", dijo en una entrevista con la AP en noviembre del 2007, subiendo el tono de su voz y pronunciando con énfasis las "erres".

Su voz ronca y gutural, sus gestos abriendo exageradamente los ojos y frunciendo la boca, el uso de sus manos al cantar y su presencia sobre el escenario fueron inconfundibles y muy pronto en su carrera se consagró como la Reina del Bolero.

"Yo soy muy visceral, muy emocional, muy temperamental, que es lo que es Olga Guillot y eso es lo que me hace sentir que vibro con lo que yo hago. Me gusta lo que yo hago. Yo vivo enamorada de lo que yo hago y le doy todo los días las gracias al Señor porque me dio una voz para que yo sea feliz y hacer feliz a mucha gente", dijo en la misma entrevista, días antes de recibir el Premio a la Excelencia Musical de la Academia Latina de la Grabación.

En 1961 abandonó su país, dos años después de la revolución cubana que llevó al poder a Fidel Castro. Vivió unos meses en Venezuela antes de instalarse con su hija Olga María en México, donde pasó una buena parte de su vida.

"La Temperamental", como también se le conocía, no pudo cumplir su sueño de volver a su patria y cantar frente a una generación que no le conocía. Sin embargo, llegó a decir que sólo regresaría a Cuba cuando terminara la dinastía de los hermanos Castro.

Ya fuera de la isla, en 1964, convenció a los directivos del Carnegie Hall de que tenía lo necesario para llenar el escenario. Y fue toda una revolución.

Y aunque muchas veces le ofrecieron cantar en inglés para que incursionara en el mercado anglo, siempre se negó: "Es que yo pienso y siento en español".

Además de cantar, Guillot participó en más de 20 películas, casi siempre como ella misma.

En su larga trayectoria, "La Guillot" dijo que no se arrepentía de "absolutamente nada" pero que en su corazón sí cargaba con un dolor. "Es una pena que en tu propio país, donde tú naciste... hay una generación completa que no nos conoce... no saben nada de los que hemos representado a Cuba en el exilio, en el mundo. Somos muchos los que hemos puesto el nombre de Cuba muy alto y no nos conocen".

No le gustaba pensar en la muerte, pero al preguntársele cómo quería ser recordada, dijo a la AP:

"El día que yo no esté me gustará que se recuerde a Olga Guillot como una señora muy romántica, muy apasionada y que hizo sentir a mucha gente mucho amor muy bonito".
 

Fuente: AP 

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